Figura 1. Distribución de los epicentros de la serie sísmica registrada.
Ayer miércoles 29 de abril de 2026, Ontinyent y la comarca de la Vall d’Albaida registraron una serie sísmica que se inició a las 05:18h. Durante un intervalo de tres horas y media, se contabilizaron 14 eventos de baja magnitud, entre los cuales destacó el sismo de las 08:23 h, con una magnitud de 3.5. Debido a su escasa profundidad, fue percibido ampliamente por la población local. En las siguientes horas se produjeron otros dos eventos.
Estos episodios son habituales en nuestro territorio. La Red Sísmica de la Comunitat Valenciana (SISCOVA) registra algo más de 500 terremotos cada año. Afortunadamente, la mayoría son de pequeña magnitud como los ocurridos ayer en Ontinyent. Aunque el evento de magnitud 3.5 generó inquietud, desde una perspectiva sismológica se considera un evento menor. Para dimensionar esta cifra, debemos entender la naturaleza logarítmica de la escala de magnitud. Un incremento de una unidad en la escala (por ejemplo, de 3 a 4) equivale a liberar aproximadamente 32 veces más energía. Como dato comparativo, el terremoto de Ontinyent (M 3.5) liberó una energía unas 300 veces inferior a la del sismo de Lorca de 2011 (M 5.2).
De todas formas, no debemos olvidar que, en el norte de la provincia de Alicante y sur de la provincia de Valencia, relativamente cerca de Ontinyent, se han producido ocasionalmente terremotos de mayor magnitud que han ocasionado víctimas y daños materiales. Entre esos eventos destacan, por ejemplo, los eventos de Tavernes de la Valldigna (1396), Alcoy (1620), Muro de Alcoy (1644) o Estubeny (1748).
Por ese motivo es imprescindible trabajar en la prevención, para que nuestra sociedad sea menos vulnerable frente a estos eventos sísmicos.
Figura 2. Señales sísmicas, asociadas al evento de mayor magnitud, registradas por las estaciones de la Red Sísmica de la Comunitat Valenciana. (En azul sismografos de banda ancha, en amarillo sismografos de corto periodo.)